top of page
Buscar

¿Está en deshonra la Justicia Colombiana?

  • 1683370
  • 27 feb
  • 3 Min. de lectura

INFORME ESPECIAL

Por: John del Río

Comunicador Social y Periodista

Redacción San Buenaventura Estéreo 95.4 F.M

Viernes, 27 de febrero, de 2026

12:10 m.


El sentido de lo justo y lo injusto viene desde la infancia, está en el cerebro, a todas las personas les salta a la vista la injusticia cuando se presenta, en lo más simple, en lo más complejo y hasta en lo inesperado; ¡Es injusto!, dicen los niños cuando se ven privados de un derecho como, por ejemplo, a disfrutar de sus juguetes, aun sabiendo que es una forma de corrección, una entrada temprano de una fiesta o disfrutar de la compañía de los amigos, en la adolescencia, etc.

De acuerdo con el asistente de la IA de Google, Gemini, “La justicia es el principio moral y valor ético que busca dar a cada persona lo que le corresponde, basándose en la verdad, la equidad y la igualdad. Actúa como un conjunto de normas sociales y jurídicas que permiten regular las relaciones entre ciudadanos y el Estado, garantizando la paz, el bien común y el cumplimiento de los derechos humanos”.

Aquí es pertinente citar a Martin Luther King, el líder estadounidense del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos, quien recordó el valor de la justicia para la dignidad de los países, que no todas las leyes son justas, que hay leyes justas que son aplicadas injustamente y que, a veces, sin acudir a la violencia, la protesta puede ser necesaria para la salud de las democracias. Además dijo que la ley, no es perfecta, tampoco los sistemas de justicia. No todas las leyes son justas ni todos los jueces actúan siempre con justicia, se necesita comprender esto y discutirlo con el fin de mejorar la calidad de las instituciones, también asintió.

Según www.hil.orgColombia cuenta con un sistema judicial complejo. Más de 5000 jueces deciden sobre disputas constitucionales, civiles, familiares, laborales, penales y administrativas. Las jurisdicciones se organizan en cuatro niveles: los juzgados municipales constituyen el nivel más bajo, mientras que varias altas cortes constituyen la cúspide de tres jurisdicciones independientes. La Corte Suprema de Justicia es el máximo órgano de la “jurisdicción ordinaria”, a cargo de disputas civiles, familiares, penales y laborales. El Consejo de Estado, creado en 1914, lidera la “jurisdicción administrativa”, la cual decide sobre casos entre individuos y el Estado y entre las instituciones estatales. La Corte Constitucional, creada en 1991, es el único cuerpo de la “jurisdicción constitucional” y decide sobre acciones de tutela a través de un sistema similar al del certiorari para la selección de casos, además realiza el control constitucional abstracto de leyes y actos reformatorios de la constitución”.

Pero, la relación del gobierno colombiano actual con la justicia ha sido complicada y ha estado atravesada por tensiones y desencuentros resultantes de decisiones que afectan, tanto a la administración nacional como a algunos alfiles del proyecto político del partido político gobernante.

                                                                      

Entonces, surge el interrogante, ¿La justicia en Colombia va de mal en peor? en www.blogpenal.uexternado.edu.co se encuentra que: “Cada día es más común oír este tipo de frases en todos los círculos de las personas que nos rodean. Los fenómenos delincuenciales que son noticia de manera permanente nos llevan a mirar, cuestionar y culpar al sistema penal, casi siempre como una búsqueda desesperada de respuestas a esa grave situación”.

Pues bien, el clima político, también es otro factor para sustentar en contra de la administración de la justicia, dependiendo del “bando”, si es de derecha o de izquierda en que se ubique el ciudadano, además el escepticismo, el pesimismo y sobre todo el hecho de ver solo lo malo, esperando que se empeore, es una constante en muchos colombianos.

Citando nuevamente a www.blogpenal.uexternado.edu.co agregan: “simplemente sustentado en informaciones y hechos objetivos, podemos afirmar sin ningún tipo de duda, que nuestra justicia desde la constitución de 1991 ha cambiado, ha mejorado y ha estado en constante revisión y crecimiento, siendo este uno de los factores que ha permitido consolidar una imagen sólida institucional de nuestro país, destacándose frente a sus vecinos suramericanos”.

Solo queda continuar vigilantes en pro de la justicia en Colombia, sea cual sea el gobierno de turno, todo indica que la relación entre el ejecutivo y la rama judicial, en lo que queda de este gobierno, seguirá bajo tensión derivada de la polarización política y de la mutua desconfianza que se tienen las cabezas de ambos poderes, pero estamos lejos de un escenario donde no esté garantizado el normal funcionamiento de la administración de justicia, un activo fundamental de la democracia colombiana que este gobierno debe valorar y preservar, más allá de las discrepancias con decisiones judiciales que considera adversas.

 
 
 

Comentarios


bottom of page