Fotografía tomada de internet

INFORME ESPECIAL
Por: John del Río
Comunicador Social y Periodista

Redacción San Buenaventura Estéreo 95.4 F.M
Viernes, 26 de enero, de 2024
06:00 p.m.
A la propagación de fuego sin control, por medio de las diferentes capas vegetales en el campo o en las ciudades, se le denomina incendio forestal, pone en riesgo a los habitantes, a los bienes materiales y a la naturaleza. Generalmente, los incendios forestales son la causa principal para dañar y acabar los bosques, pues no sólo terminan con los árboles y la vegetación, sino también con las viviendas, la fauna, la flora, las fuentes de empleo, y también con algunos seres humanos.
De acuerdo con www.minambiente.gov.co “los bosques, son importantes para preservar la vida en el planeta, con sus funciones principales como son la de albergar la mayor biodiversidad y las que ejerce en las múltiples regulaciones, en especial la climática, se hace necesario informar sobre los impactos que generan los incendios forestales y la necesidad de priorizar las acciones que conduzcan a evitar la presencia de estos eventos”.
Si en el desarrollo de las civilizaciones, la historia del hombre ha estado acompañada por el relato de los bosques, lo que arrojan, lo que cuentan y por supuesto del uso que se les han dado. Retomando la prehistoria, los árboles han tenido protagonismo para generar el fuego y para ser el material de construcción de algunas obras domésticas y civiles para los humanos. Pero, han sido pocas las sociedades que han aprovechado, utilizado y administrado los bosques bajo el concepto de sostenibilidad. Lamentablemente, esta ha sido la época, además de ser el período del uso de los bosques para aumentar la calidad de la vida de los habitantes, el tiempo de la deforestación.
Los Organismos internacionales como: Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Organización de las Naciones Unidas (ONU)
y la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT), están preocupados, por la presencia recurrente de los incendios forestales a nivel de todos los países y por lo que estos representan en impactos negativos, a los ecosistemas boscosos, los bosques en el mundo son del orden de 4000 millones de hectáreas. Colombia según el IDEAM (2010), tiene una superficie de bosques de 58.633.631 Ha”, reseña nuevamente dicho ministerio.
En el mundo, este tipo de incendios siempre han existido, y en Colombia por las características de la geografía han tenido ocurrencia importante, sobre todo cuando llueve poco o no cae lluvia, destacándose el período del fenómeno del Niño, lo cual ha afectado notablemente el inventario de los recursos naturales del país.
Citando nuevamente el Ministerio del Medio Ambiente de Colombia, la expedición de la Ley 1523 del 2012, «Por la cual se adopta la política nacional de gestión del riesgo de desastres y se establece el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres y se dictan otras disposiciones, que establece el instrumento legal, para que cada entidad según su competencia en materia de gestión del riesgo, realice su gestión y los incendios forestales, son eventos, que están inmersos en el articulado de la misma, pues generan un riesgo ecológico, y según los fundamentos de la política ambiental, la PREVENCION, es de obligatorio cumplimiento, es aquí donde las autoridades ambientales deben centrar su accionar, evitar cuesta menos que controlar, y dejar que las entidades operativas como Bomberos realicen su tarea en materia de control y extinción de los incendios forestales, cuando estos se presentan, como lo estipula la Ley 1575 del 2012 , por medio de la cual se establece la Ley general de Bomberos de Colombia».
Costa Rica, otro país de Latinoamérica abundante en recursos naturales, por medio de la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias, en su sitio web www.cne.go.cr recomienda identificar las siguientes fases de un incendio:


Iniciación: es el comienzo del incendio producido por causas naturales o por la acción del hombre.

Propagación: es la extensión del incendio por la vegetación cercana.

Extinción: es la finalización del incendio por causas naturales (lluvia o falta de vegetación) o por acción humana (labores de extinción).

La misma entidad, también hace las siguientes precisiones, antes de la ocurrencia de los incendios:

· Mantener la calma.
· Colaborar con los profesionales de vigilancia y prevención de incendios forestales y respetar siempre las indicaciones.
· Recordar que la época más propicia para los incendios forestales se ubica en los meses secos del año.
· Si se necesita hacer quemas, consultar antes con un técnico agropecuario del área.
· No tirar cigarrillos o cualquier otro objeto encendido sobre la vegetación.
· Apagar perfectamente las fogatas.
· Evitar que los niños jueguen con fósforos.
· Evitar prender fuego a los residuos de cosechas y desmontes.
· Avisar a las autoridades sobre cualquier conato de incendio.
· Quedar siempre de espaldas al viento.
· No arrojar basura, materiales inflamables y objetos encendidos en predios baldíos, a la orilla de las carreteras y caminos, ni en la vía pública.
· No usar el fuego para limpiar terrenos baldíos o patios, mantenerlos limpios con el adecuado mantenimiento.

Si el fuego es pequeño:

· Intentar apagarlo usando agua, ramas o tierra sobre la base de las llamas.
· Tener prevista una salida a contraviento en caso de emergencia. Tras sofocarlo, tapar las brasas y limpiar las ramas alrededores.

Si el fuego es grande:

· Alejarse del fuego en dirección opuesta al humo.
· Respirar por la nariz cubriéndose con un trapo mojado.
· No buscar refugio en cuevas, quioscos agrícolas, huecos profundos, partes altas del terreno o en el sentido del viento.
· Recordar que el fuego sube ladera arriba como en una chimenea y siempre más rápido de lo que a primera vista pueda parecer.
· Si avanza por una ladera en la que nos encontramos, alejarse caminando por los lados, sin correr, pisando firme y seguro y siempre cuesta abajo o en dirección perpendicular al avance del fuego.
· Si el fuego acorrala, intentar huir por los lados, buscando una zona desprovista de vegetación.
· No utilizar vehículos si se está rodeado de fuego.
· No intentar cruzar las llamas sin saber lo que hay detrás: se podría quedar atrapado.
· Si no hay otra salida, mojar la ropa, protegerse la cara y cruzar donde el frente sea estrecho o de poca intensidad.
· Si el fuego está cerca, situarse en arroyos o en zonas ya quemadas. Tirarse al suelo, detrás de alguna roca o cubierto de tierra, próximo al suelo porque es donde el aire será más puro.
· Si se prende la ropa, no correr. Echarse a rodar sobre el suelo o cubrirse con una manta: el fuego se extinguirá por falta de aire.
· Si actúa la aviación o los bomberos, protegerse del impacto del agua.

Recuerde siempre permanecer en un lugar seguro y estar atento al informe oficial de las autoridades, donde indique que todo ha vuelto a la normalidad

Después:

· Tener cuidado cuando se vuelve a entrar en un área natural quemada. Los sitios calientes pueden volver a prenderse sin previo aviso.
· Entregar la mayor cantidad de información de lo sucedido al Cuerpo de Bomberos y a las autoridades de respuesta.
· Regresar a las casas cuando las autoridades de emergencia así lo indiquen.
· Revisar las casas en busca de humo o chispas prendidas ocultas.

Es importante finalizar recordando, que la prevención inicia con cada persona, la familia, los vecinos y la comunidad en donde se vive. Organizarse con los vecinos y colaborar con los Comités Escolares, Empresariales, Barriales, Comunales y Municipales de Emergencia y otras autoridades locales.