Imagen tomada de internet

INFORME ESPECIAL
Por: John del Río
Comunicador Social y Periodista

Redacción San Buenaventura Estéreo 95.4 F.M
Viernes, 24 de noviembre, de 2023
06:00 a.m.

Y, ¿Por qué se llama graduación?

El termino de acuerdo a su raíz, deriva del latín. Literalmente, según la Real Academia de la Lengua Española (RAE), es lo que resulta “de la suma de varios componentes léxicos de dicha lengua: -El verbo “graduari”, que puede traducirse como “graduar”. -El sufijo “-cion”, que se usa para indicar lo que es “acción y efecto”.

Pero, ¿Quién inventó esta celebración?

Según el portal de internet Xochitla las ceremonias de graduación eran solo para ciertos sectores de la población. Todo comenzó a mediados de 1800 en el Reino Unido, cuando los jóvenes salían de estudiar y les hacían un evento de gala para presentarlos frente a las élites. Inicialmente tuvo origen con los estudiantes universitarios, pero luego se popularizó la costumbre a los de secundaria, primaria y en la actualidad, hasta a los de pre-escolar.

¿Cómo funcionan los grados en Colombia?

Este sistema está conformado por los niveles de:

Educación inicial.
Educación preescolar.
Educación básica (primaria, cinco grados).
Educación secundaria (cuatro grados).
Educación media (dos grados).
Y, la educación superior.

Las fiestas y celebraciones de grados de los alumnos de bachillerato, es decir, los que han terminado su educación secundaria y media (seis años en total), pero, que en algunas instituciones privadas del país, pueden ser más, son en la actualidad una ocasión importante, tanto para los jóvenes que se gradúan, como para sus familias. Su importancia está siendo tal, que poco a poco se han vuelto en un ritual lleno de significado y en un simbolismo, el cual marca el final de una época educativa y la preparación, para algunos que quieren y/o pueden, pasar a otra etapa de sus vidas, la universitaria.

Basados en www.inediteducation.com “Una de las razones por las que las ceremonias de graduación se han vuelto tan importantes en la cultura escolar es porque representan un hito significativo en la vida de los estudiantes. La finalización del bachillerato es vista como un logro importante y un paso crucial hacia la adultez. La ceremonia de graduación brinda la oportunidad de celebrar ese logro y reconocer los esfuerzos y el trabajo duro de los estudiantes”.
Pero, además de lo académico, la graduación encierra una gran fuerza emocional. Los bachilleres y sus familias, celebran este momento especial en compañía de familiares, compañeros y amigos en general. Es una oportunidad para que la familia se sienta orgullosa de los logros académicos de los graduados y para que estos últimos expresen su agradecimiento a quienes los han apoyado a lo largo de su trayectoria educativa. Muchos de los jóvenes quizás internalicen, el paso de esos seis años o más, y lo que han recorrido y pasado, hasta llegar a esa fiesta o reunión social. Es decirle ¡Adiós! A una rutina y estilo de vida que hasta este momento siempre ha dependido de terceras personas: la familia, los profesores, entre otros. Los estudiantes de bachillerato notarán que su mayoría de edad, ha llegado, generalmente, tendrán los 18 años, que significa el arranque de la vida adulta, con más derechos y obligaciones, que conllevan más responsabilidades también.
Por supuesto, que otros aspectos que han sumado a que la sociedad le dé importancia a las ceremonias de graduación en la actualidad, es el poder y la persuasión de los medios de comunicación y la cultura popular. El cine, la televisión y otras formas de entretenimiento han recreado las graduaciones de manera romántica y emocional, lo que ha ayudado a popularizar aún más estos eventos. Una parte destacada de las ceremonias de graduación son los discursos. Asignados a los alumnos más juiciosos, o con mayor promedio académico en representación de sus compañeros.
Las graduaciones se han vuelto cada vez más elaboradas y sofisticadas. Se han agregado tradiciones y elementos simbólicos, como el uso de togas y birretes, la entrega de medallas, menciones honorificas, becas de educación superior, discursos de despedida y otros rituales, que refuerzan la tradicional y sobria entrega de diplomas. Esta pompa refuerza la generación de la sensación de importancia y solemnidad que debe tener una graduación.
Ojalá los estudiantes que este año se gradúan, recuerden, que el Colegio Parroquial San Buenaventura de Bello, no es solo un edificio de concreto donde se imparte educación, es también un objetivo o, mejor, un conjunto de objetivos: el propósito de tocar y cambiar vidas, para que las vidas cambiadas cambien, a su vez, la comunidad bellanita, la nación, el mundo. La idea de ser diferente y del respeto por otras formas de pensar. La inyección de la excelencia, de ir más allá de lo que se debe hacer. La suma de la contribución a la sociedad. La conciencia por aprender, pero también el aprendizaje transformador, que pregunta, incomoda, es propositivo y cambiante.
En este día hay que festejar, la vida, la salud, la inteligencia, el esfuerzo propio y el familiar. Y, como dijo a sus estudiantes el profesor, académico y exministro Alejandro Gaviria en algún discurso: “No son responsables ni del mundo ni del fin del mundo, quítense por un rato ese peso de encima, son como pájaros y niños, diviértanse”.
Finalmente, no todas las personas tienen la oportunidad de graduarse, ni tampoco se gradúan todos los días. Hay que felicitar y agradecer a los padres, por esto, no solo el día de la graduación, en cada casa, apartamento, hogar, o salón social, hay que reunir y compartir en familia y con allegados este triunfo, no hay nada mejor que dar las gracias con contacto físico, un apretón de manos, un abrazo, un beso en la mejilla. Hay que mostrarse agradecido, privilegiado, bendecido. Hay que ser efusivo. Amoroso. Como lo hace la especie humana, cuando se lo propone, como lo manda el humanismo. Una gran felicitación para los graduados en el 2023 y sus familias. ¡Mucha suerte en sus futuros!